Administradora: Pdga.U.B.A. Daniela Carignano

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PODOLOGIA: Los pies sobre la tierra

viernes, 30 de julio de 2010

HALLUX ABDUCTOS VALGUS

RESUMEN BIOMECÁNICO BÁSICO
(Hallux Abductus Valgus)

Asoc. Española de Cirugía Podológica


Etiología del HAV

Los factores etiológicos podemos sintetizarlos en:

Hipermovilidad del primer radio, cuando esta asociado un antepie abductos.
Causas morfológicas. Herencia.
Enfermedad inflamatoria reumática.
Factor hormonal.
Factor medio ambiental/ social.
Enfermedad neuromuscular.
Alteración funcional postquirúrgica.
Traumatismos.
Formas mixtas.
Cualquier causa que puede ser contemplada como factor etiológico desencadenará el proceso evolutivo de la deformidad: el primer signo es la pronación de la articulación subastragalina, seguido por la inestabilidad ósea de la primera articulación metatarsofalángica, luxación de los sesamoideos y más tarde, desplazamiento de los tendones que se insertan distalmente en el hallux.

La articulación del primer metatarsiano con el primer cuneiforme, y este último con el escafoides, realizan su función con un mismo eje de movimiento.

El primer radio tiene una movilización triplanar, pero casi todos los movimientos se producen en los planos frontal y sagital. Según lo expuesto las causas del HAV se ven reflejadas en la función mecánica músculo-esquelética por lo cual, tanto la exploración como el diagnóstico y el tratamiento, guardaran relación estrecha con dicha función.

En la actualidad se considera que la patomecánica que conduce al HAV incluye una biomecánica deficiente del pie, debido a la compensación por deformidades estructurales o funcionales. Actualmente es aceptado que la pronación patológica excesiva, conduce directamente a la formación del HAV, sin importar la causa de la pronación.

Algunos factores biomecánicos que conducen a la pronación excesiva son:

Hipermovilidad del primer radio.
Tobillo equino.
Marcha en adducción, o en abducción.
Varo compensado en antepie.
Pie plano.
Secuencias Biomecánicas

Luxación en los planos sagital y frontal de la articulación metatarsofalángica.
La precoz pronación subastragalina, anterior al medio apoyo, origina eversión del primer radio, por esta razón disminuye el efecto de flexión plantar del metatarsiano, que debiera obedecer a la acción del músculo peroneo lateral largo; las fuerzas reactivas del suelo sobre la cabeza del primer metatarsiano, ocasionan dorsiflexión e inversión del mismo. El resultado final se traduce en hipermovilidad del primer radio.

Inmediatamente después del apoyo de la cabeza del primer metatarsiano, los flexores plantares del hallux, intentan estabilizarle contra el suelo para la propulsión, pero la situación en dorsiflexión e inversión de la cabeza metatarsal, bloquea y limita al hallux para su propia dorsiflexión e inversión. Se concluye en una torsión, responsable de la luxación en los planos sagital y frontal de la articulación.

Conclusión: la pronación anormal del pie durante la propulsión, causa en la primera articulación metatarsofalángica, subluxaciones en los planos frontal y sagital.


Inestabilidad del hallux en la propulsión

La hipermovilidad del primer radio, causa una inestabilidad del primer metatarsiano contra la que el hallux no puede estabilizarse completamente en la propulsión.

El motivo es debido a la eficiencia de los músculos flexores plantares del hallux para estabilizar al mismo contra el suelo, disminuye debido a la propia inestabilidad del segmento óseo proximal.

También la subluxación (en los planos frontal y sagital) disminuirá la estabilidad del hallux, durante la propulsión (debido a la dorsiflexión e inversión del hallux).

La propulsión (impulso) final tiene lugar por medio de una rotación interna, en sentido medial-plantar del hallux, por lo que la fuerza reactiva del suelo, producirá una fuerza abductora anormalmente importante contra el hallux.

Subluxación lateral del hallux

Además de la fuerza abductora del suelo contra el hallux inestable, el desplazamiento de su base hacia lateral sobre una cabeza metatarsal insegura, se ve apoyado por una tensión anormal de la porción transversa del abductor (con origen en la porción latero plantar de la falange proximal del hallux, y su inserción en las demás cápsulas articulares metatarsofalangicas 2,3,4, y 5), cuya función sobre el hallux es la de fortalecer la estabilidad transversal del arco anterior, evitando la separación de los metatarsianos al cargar. Esta función se ve alterada, por traccionar de la base falángica lateralmente, cosa que ocurre a expensas de las fuerzas reactivas del suelo, que separan el metatarso durante la propulsión.

Desplazamiento de los sesamoideos

En el pie normal, la carga se transfiere a través de la primera articulación metatarsofalángica. Ésta solo tiene lugar tras el despegue del talón, momento para el cual el pie se encuentra ya supinazo. Cuando la articulación subastragalina está ligeramente supinada, los sesamoideos se encuentran centrados perfectamente bajo la cabeza metatarsal.

En el desarrollo del HAV, la articulación subastragalina se prona durante la pulsación. El primer radio se encuentra hipermóvil en dorsiflexión e inversión, en el momento de la transmisión de cargar por la articulación metatarsofalángica. La cresta ósea de la superificie planar de la cabeza metatarsal, se desplaza mediante sobre los sesamoideos y su complejoligamentoso.

Los músculos estabilizadores del hallux contra el suelo, evitan que los sesamoideos se muevan con la cabeza metatarsal y resultan desplazados lateralmente por debajo de ésta.

Cuando se prona el pie anormalmente en la propulsión, el sesamoideo tibial permanece por debajo de ésta cresta, en vez de situarse en su escotadura particular. Al aparecer la carga sobre la cabeza metatarsal, y llegar la subluxación lateral, la cresta se erosionará gradualmente.

Disminuye el efecto estabilizador de la musculatura intrínseca plantar sobre el hueso, que se ve realizando el movimiento opuesto al que se les supone, perdiendo el abductor del hallux toda su potencia para estabilizar la base del dedo.

Adaptación funcional del hueso

Los fenómenos de crecimiento y reabsorción ósea, se ven influidos por las presiones que debe soportar el hueso, cuando éstas son las que caracterizan al incipiente hallux valgus. Ellas justifican el desarrollo anómalo de la cabeza metatarsal, en su porción dorso medial. Esta deformidad contribuye al subluxación metatarsofalángica, en un momento posterior de la evolución del hallux valgus. Por la capacidad de adaptación funcional del hueso, la superficie articular de la cabeza metatarsal experimenta una inclinación y compresión lateral, así como ensanchamiento medial.
Acontecimientos biomecánicos en la evolución de la deformidad

Hipermovilidad del primer radio, con dorsiflexión e inversión relatica al segundo metatarsiano en razón a la pronación mediotarsiana y antes a la subastragalina.

En el pie pronado, a medida que se produce el aplanamiento del arco longitudinal interno, aparece un aumento de la longitud de los músculos intrínsecos entre su origen y su inserción, lo que supone un aumento de la longitud de la fascia plantar.

El tendón abductor del primer dedo se desliza hacia una situación más plantar, que además supone una rotación en valgo, con flexión plantar de la falange proximal en relación a la cabeza metatarsal.

Los músculos extensores largo y corto del primer dedo se tensan al aplanarse el pie en pronación, comenzando a desarrollar una fuerza abductora sobre el dedo.

El rango de movimiento del primer dedo, se limita en relación al aumento de la rotación en valgo sufrido a la tensión de la fascia plantar, y músculos intrínsecos en acción sobre la primera articulación metatarsofalangica.

Mientras el primer se abduce, se produce una fuerza retrógada debida a la tremenda fuerza adductora sobre el primer metatarsiano, capaz de producir el llamado metatarsus primus adductus.


http://www.estheticnews.com/articulos_show.php?id=326






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