Administradora: Lic. Daniela Carignano

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PODOLOGIA: Los pies sobre la tierra

jueves, 9 de junio de 2011

Patología ungueal en la infancia - J. Peyrí (CUARTA PARTE) Protocolos diagnósticos y terapéuticos en dermatología pediátrica

Patología ungueal en la infancia (CUARTA PARTE)

Autor: J. Peyrí

Protocolos diagnósticos y terapéuticos en dermatología pediátrica

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ENLACE (PRIMERA PARTE):

http://www.facebook.com/notes/podologia-los-pies-sobre-la-tierra/patolog%C3%ADa-ungueal-en-la-infancia-j-peyr%C3%AD-primera-parte-protocolos-diagn%C3%B3sticos-y/10150197501804215

ENLACE (SEGUNDA PARTE):

http://www.facebook.com/notes/podologia-los-pies-sobre-la-tierra/patolog%C3%ADa-ungueal-en-la-infancia-j-peyr%C3%AD-segunda-parte-protocolos-diagn%C3%B3sticos-y/10150202092709215

ENLACE (TERCERA PARTE):

http://www.facebook.com/notes/podologia-los-pies-sobre-la-tierra/patolog%C3%ADa-ungueal-en-la-infancia-j-peyr%C3%AD-tercera-parte-protocolos-diagn%C3%B3sticos-y/10150205190214215

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TUMORES UNGUEALES

Es innumerable la variedad de tumores que se pueden presentar en la región distal de los dedos

afectando las uñas, tanto de las manos como de los pies. Sólo revisaremos los más frecuentes

y que van a presentar problemas en la práctica diaria.

Verrugas víricas

Son lesiones papilomatosas causadas por el papiloma virus, mucho más frecuentes en la infan-

cia en sus localizaciones de manos y pies. Sobre todo en las manos tienen una gran tendencia

a localizarse en los repliegues ungueales y en tejidos subungueales debido al hábito de comerse

las uñas y las cutículas. Ello hace que pasen en muchas ocasiones indiagnosticadas al ser

consideradas como «pieles» o callosidades.

La afectación de la uña produce cambios ungueales como depresiones longitudinales de la

lámina, debidas a la afectación de la matriz y distrofias como consecuencia de la ubicación en

el lecho subungueal, en estos casos llega a haber incluso afectación ósea.

El diagnóstico diferencial es fácil cuando las verrugas son fácilmente visualizables, y en caso de

duda el raspado de la hiperqueratosis deja una superficie con un sangrado capilar muy caracterís-

tico de la papilomatosis. En la localización sublaminal es más difícil y el diagnóstico diferencial

con el cuerno subungueal, exóstosis subungueal, nevus verrugoso, quiste epidermoide, tumo-

res vasculares, etc; sólo puede efectuarse con biopsia previo levantamiento de la lámina ungueal.

El tratamiento de las verrugas víricas en su inmediación ungueal es realmente difícil y muchas

de las alternativas terapéuticas en otras localizaciones no son factibles, como la electrodesecación

bajo anestesia local. Posiblemente el tratamiento de elección es la criocirugía, controlando bien

la técnica y dosificando el nitrógeno a aplicar, casi siempre asociando la aplicación previa o

posterior de queratolíticos (ácido salicílico o ácido láctico en colodion) para facilitar la criocirugía.

Es una técnica que como todas es dolorosa, pero es la que menos posibilidad tiene de dejar

secuelas.

Nevus epidérmico verrugoso

Son lesiones verrugosas generalmente de disposición lineal, afectando piel y su prolongación

ungueal, zona proximal, originando fisuración y onicolisis. La diferenciación con los papilomas

víricos es histopatológica, donde se aprecian los cambios citopáticos propios de los virus. Como

el proceso puede evolucionar hasta antes del final de la adolescencia cualquier tratamiento

debería posponerse hasta entonces, habiendo casos de resolución espontánea.

Quiste epidérmico de implantación

No muy frecuentemente se presentan estas lesiones que aparecen como engrosamientos de los

dedos, como si fuese una acropaquia con uñas de cangrejo y dolor acompañante por afecta-

ción ósea demostrable radiológicamente.

La exéresis quirúrgica es resolutiva.

Tumores fibrosos

Hay varios tipos de lesiones tumorales con un componente fibrocitario e una histología caracte-

rizada por la presencia de cambios en el colágeno. Los más frecuentes son los tumores de

Koenen, fibroqueratomas periungueales adquiridos y dermatofibromas.

Los tumores de Koenen son fibromas periungueales, generalmente múltiples, que aparecen a

partir de la pubertad en pacientes afectos de esclerosis tuberosa.

El fibroqueratoma es una lesión tumoral adquirida, asintomática, benigna, que aparece espe-

cialmente en las proximidades de la matriz como una lesión hiperqueratósica, produciendo una

fisura longitudinal de la uña.

El dermatofibroma es principalmente periungueal, muy semejante al fibroqueratoma pero, evi-

dentemente, sin la punta hiperqueratósica, ni el collar de piel sobreelevada de éste.

Tumores vasculares

Las malformaciones venosas producen un lecho ungueal azulado que no precisan tratamiento

y que esporádicamente originan cambios de color negro por trombosis.

Las malformaciones arteriovenosas presentan más clínica, con unos dedos púrpura, con enco-

gimiento y sobrecurvatura gradual de la placa ungueal. En niños puede formarse un crecimien-

to rápido con dedos turgentes y dolorosos. El diagnóstico se confirma con la imagen ósea

radiológica y el tratamiento quirúrgico es efectivo.

El granuloma piógeno es una lesión relativamente frecuente en la infancia, afectando los plie-

gues ungueales o localizándose subunguealmente, produciendo una lesión tumoral carnosa

que sangra con facilidad. Aunque responde a la corticoterapia local, la cirugía, especialmente

la electroterapia y curetaje bien practicada es en mi experiencia la mejor alternativa.

El tumor glómico es un tumor característicamente doloroso que origina cambios de la lámina

ungueal dependiendo de la localización. A pesar de encontrarse frecuentemente en la matriz su

tratamiento quirúrgico no produce cicatrices permanentes puesto que suele ser un tumor muy

bien delimitado y de tamaño discreto.

Exóstosis subungueal

No es infrecuente este tipo de proliferación ósea que se detecta radiológicamente cuando uno

la sospecha. Hay datos clínicos que deben de orientarnos a este diagnóstico en la infancia

como la onicogrifosis (engrosamiento) (Fig.4),o la uña en pinza.

La uña en pinza es una distrofia de múltiples causas, muchas de ellas desconocidas, que se

caracteriza por el aspecto en pinza de la lámina ungueal , dolor y, frecuentemente, una exóstosis

en la falange subyacente. La uña tiene un aumento de la curvatura transversal a lo largo del

eje longitudinal de la lámina ungueal lo queorigina un pinzamiento de los bordes periungueales

(pinzas de cangrejo).

Debemos de hacer el diagnóstico diferencial con tumores subungueales.

Al ser unos cambios no únicamente estéticos, puesto que originan mucho dolor, es obligado

el tratamiento quirúrgico, debiendo de efectuarse una buena limpieza de la falange para evitar

las recidivas.

Bibliografía

1. Berker DAR., Baran R. Dawber RPR. Manual de Enfermedades de las uñas y su tratamiento.

Edimsa. Barcelona. 1998.

2. Camacho MF. Onicología. En Armijo M. Camacho F. Tratado de Dermatología. Aula Médica

Edit. Madrid, 1998.

3. Samman PO. The nail in disease. Hienemann, London, 1984.

4. Savall R. Ferrandiz, C. Peyrí J. Exóstosis subungueal de la mano. Actas Dermosifiliográficas.

71:101-104 , 1980.

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5. Ungpakorn R. Reangchainam, Kullavanijaya P . onychomycosis in a 2 year old child successfully

treated with oral terbinafine. J am Acad Dermatol 1998,39.654-5.


sábado, 4 de junio de 2011

Esa enfermedad tan deformante llamada Artritis Reumatoide (del Blog del Dr Fernando Noriega - ESPAÑA)

Esa enfermedad tan deformante llamada Artritis Reumatoide

(del Blog del Dr Fernando Noriega - ESPAÑA)

La artritis reumatoide es una enfermedad sistemica que afecta de manera importante al pie y al tobillo, produciendo en muchos casos una severa deformidadque impide calzarse con zapatos convencionales y caminar normalmente. La causa de la enfermedad no es conocida completamente pero esta unida a alteraciones de la inmunidad. La personas que lo padecen, sobre todo mujeres, suelen tener brotes y precisan ser medicados para evitar la aparición de estos. El antepie es lo que se suele afectar con mayor frecuencia, dando lugar a que los dedos estén deformados y muchas veces luxados. También el retropie se daña e incluso el tobillo. En las situaciones más complejas además se asocia con lesión de la columna vertebral dando lugar a una combinación explosiva como es la artritis reumatoide asociada a neurópatia de Charcot, con lo cual se fragmentan los huesos del pie, produciendo un hundimiento de todo el pie.

En nuestro país la artritis reumatoide del antepie se ha tratado de mediante la amputación de las cabezas de los metatarsianos o lo que la escuela de Barcelona ha llamado como alineamiento. La verdad es que este tipo de cirugía entra de lleno en lo que yo he llamado en este blog, cirugía “quick and easy”, pero el problema es que al amputar las cabezas de los metatarsianos los pacientes caminan con una marcha “apropulsiva” y los dedos acaban deformandose en garra, haciendo en muchos casos aún más pequeño y “contrahecho” al pie.

Con la cirugía reconstructiva nosotros hemos logrado solventar el problema de una forma muy satisfactoria tanto funcional como estéticamente. La reconstrucción consiste en respetar todas las articulaciones del pie y sobre todo las esenciales del antepie como son las 2ª, 3ª y 4ª metatarsofalangicas, para eso hay que acortar los metatarsianos mediante osteotomias en las diáfisis, que se fijan con placas, para el primer dedo, hacer una operación de Lapidus modificada que estabiliza este meta. Además es preciso alargar el gemelo y realizar una operación de Hibbs e intrínsicoplastia. Todo esto conlleva varias horas de quirófano, pero los resultados como podéis ver en las fotos son muy satisfactorios. Espero que muchos colegas vayan cambiando su mentalidad y desistan de realizar los terribles alineamientos y reconstruyan los pies, para el bien de sus pacientes.

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ENLACE CON EL BLOG DEL DR. FERNANDO NORIEGA (ESPAÑA):

http://www.doctorfernandonoriega.com/2011/01/06/esa-enfermedad-tan-deformante-llamada-artritis-reumatoide/

Dr. Fernando Noriega

MAYOR INFORMACIÓN:

http://www.doctorfernandonoriega.com/sobre-mi/

viernes, 3 de junio de 2011

Patología ungueal en la infancia - J. Peyrí (TERCERA PARTE) Protocolos diagnósticos y terapéuticos en dermatología pediátrica

Patología ungueal en la infancia (TERCERA PARTE)

Autor: J. Peyrí

Protocolos diagnósticos y terapéuticos en dermatología pediátrica

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ENLACE (PRIMERA PARTE):

http://www.facebook.com/notes/podologia-los-pies-sobre-la-tierra/patolog%C3%ADa-ungueal-en-la-infancia-j-peyr%C3%AD-primera-parte-protocolos-diagn%C3%B3sticos-y/10150197501804215

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Alteraciones congénitas secundarias a fármacos

La alteración embriológica de la uña puede ser debida a agentes exógenos que van desde los

anticonvulsivantes (fenitoina, hidantoina), acido valproico, warfarina o el alcohol y originan

diferentes alteraciones ungueales.

Anoniquia

Es la ausencia completa de una o más uñas, asociándose ocasionalmente a hiponiquia en otros

dedos. Es de herencia dominante, recesiva o esporádica. Se suele asociar a anomalías óseas de

las manos (sindactilia, acortamiento o pérdida de falanges, atrofias, etc.) y anomalías de los

otros órganos como hemos mencionado.

Paquioniquia congénita

Es una displasia ectodérmica, con formas dominantes y recesivas, que se presenta con un

engrosamiento exagerado de las uñas y del lecho subungueal (Fig.3). Esta hiperqueratosis se

produce tambien en piel y mucosa oral. Suele asociarse a sordera, cataratas y disqueratosis

corneal. La permanente presencia de estas uñas en forma de cuernos condiciona la calidad de

vida de los enfermos y obliga a una excisión de la matriz para detener su crecimiento.

Displasia ectodérmica hereditaria

Es un grupo heterogéneo de genodermatosis con formas dominantes y recesivas ligadas al sexo

presentando alteraciones ectodérmicas que suponen la presencia de hipotricosis, hipodoncia,

anhidrosis, junto a alteraciones del sistema nervioso central, hipófisis, oculares y del oido. Los

cambios ungueales son muy variados, desde hipoplasia, leuconiquia, y variedad de distrofias.

Tricotiodistrofia

Forma clínica de cabellos cortos y distróficos producidos por una deficiencia de contenido de cisteína

y metioninade la cutícula del pelo. Se acompañan frecuentemente de unas uñas distróficas, con

adelgazamiento de la láminay ocasionalmente coloniquia, posiblemente por la misma deficiencia de

aminoácidos. Se ha asociado a ictiosis, fotosensibilidad, fertilidad disminuida, caries dental, estatura

baja, neutropenia y espasticidad.

Síndrome uña-rótula

Es un síndrome hereditario autosómico dominante con una localización en el brazo largo del

cromosoma nueve. Hay una distrofia de la uña del pulgar (uñas frágiles en cuchara) con reduc-

ción de su prominencia respecto a los dedos cubitales. En un 90% de los casos se asocia a

aplasia o luxación de la rótula. En un 42 % hay también afectación renal.

...CONTINUARÁ...

SEGUNDA SECCION. PATOLOGIA ORTOPEDICA (Fuente: http://escuela.med.puc.cl/ - CHILE)

SEGUNDA SECCION. PATOLOGIA ORTOPEDICA

PATOLOGIA ORTOPEDICA DEL PIE

El pie corresponde a un órgano extremadamente complejo: 26 huesos, todos ellos relacionados con otras tantas articulaciones de conformación anatómica muy complicadas, que le permiten realizar los más amplios y complicados movimientos, adaptarse a toda clase de superficies y soportar la carga del peso propio del cuerpo, agregado a la sobrecarga que significa la energía cinética de la marcha, carrera, saltos y carga de pesos extra.

Una organización completa de elementos fibrosos, cápsulas articulares, ligamentos interarticulares y bandas aponeuróticas contribuyen a sostener la arquitectura ósea. Un complicado sistema articular mueve entre sí todas la piezas óseas y contribuye en forma principal a sostener estructuras del esqueleto en su totalidad.

Un rico sistema nervioso le confiere a todos los tegumentos y partes blandas del pie, no sólo sensibilidad, sino que además recibe en forma instantánea la información referente a la magnitud de la carga soportada por el pie en general e independientemente de cada sector por separado de la superficie plantar, la transmite a los centros motores corticales y medulares, generando reflejos neuromusculares instantáneos que, a su vez, actuando sobre las acciones musculares periféricas (columna, pelvis, extremidades), ayudan a mantener el equilibrio.

Carga del peso, impulsión de la marcha, corrección de los desniveles del piso, sensaciones táctiles, de presiones, de desniveles, y todo ello en las más variadas circunstancias y, por toda la vida del hombre, son algunas de las funciones del pie, y que lo hacen un órgano funcionalmente maravilloso.

En relación al sistema de sustentación y presión, el peso del cuerpo, proyectado sobre el pie, es sustentado por tres puntos de apoyo que forman el trípode plantar.

El trípode plantar se configura con un punto posterior, el talón (hueso calcáneo), y dos puntos anteriores: por dentro, la cabeza del primer metatarsiano y, por fuera, la cabeza del quinto.

Estos tres puntos de apoyo, a su vez, están fuertemente unidos por bandas aponeuróticas y musculares (arcos plantares) que sostienen en sus respectivos sitios los tres puntos descritos: el arco plantar interno une el apoyo calcáneo con la cabeza del primer metatarsiano (arco interno), el arco plantar externo une el apoyo calcáneo con la cabeza del quinto metatarsiano (arco externo) y, el arco anterior, une los puntos de apoyo de las cabezas del 1º y 5º metatarsianos (arco anterior). Veremos cómo el aplastamiento de estos arcos, principalmente del arco interno y el anterior o metatarsiano, generan una rica y frecuente patología en el pie, pie plano longitudinal, pie plano anterior y su consecuencia el hallux valgus.

En la marcha, el peso del cuerpo es recibido y soportado por el primer punto de apoyo del talón (calcáneo) y, desde allí, se desplaza progresivamente hacia los puntos de apoyo anteriores (metatarsianos) a lo largo de dos vías: una interna (arco plantar longitudinal interno) y otra externa (arco plantar longitudinal externo).

En este momento, el peso del cuerpo es recibido y soportado por estos dos puntos de apoyo anteriores y repartido en toda la extensión del arco anterior, o metatarsiano, que soporta en el momento final del paso, todo el peso del cuerpo, auxiliado por la contracción de los 5 ortejos.

La comprensión del reparto del peso del cuerpo según la posición del pie es trascendental para entender una parte importante su patología.

El pie plano longitudinal, el pie plano anterior (metatarso caído), el hallux valgus, ortejos en martillo y subluxados, ortejos en garra, callosidades plantares y de los ortejos, etc., no son sino que consecuencia de una alteración en el reparto del peso del cuerpo sobre la planta del pie.

La planta del pie en descarga (no apoyado) no recibe peso, como es lógico. El pie apoyado, estático y descalzo, recibe la carga del peso del cuerpo, que se multiplica por 2 ó 3 con el impulso de la marcha. Se calcula que se multiplica por 4 ó 5 en el momento del salto.

En un hombre de 80 kg de peso, en el momento de una marcha normal, el talón soporta 300 kg en cada paso; en un atleta, en el instante que salta una valla, el impulso representa un peso de 2.000 kg, que lo soporta el pie en una fracción de segundo.

En el pie en marcha se describen 4 momentos sucesivos:

  • Primer momento: cuando el pie está apoyado sólo en el talón (primer momento de la marcha), recibe todo el peso del cuerpo (80 kg, por ejemplo), el resto del pie, que aún no apoya, no recibe peso alguno.
  • Segundo momento: cuando el pie está en ángulo recto con respecto al eje de la pierna (posición plantigrada, sin calzado), el peso del cuerpo (80 kg, por ejemplo) se reparte equitativamente entre el punto de apoyo calcáneo que recibe 45 kg y el apoyo anterior o metatarsiano que recibe 35 kg.
  • Tercer momento: si el pie pisa con el talón (calcáneo) elevado en 2 cm (zapato del varón), los puntos de apoyo posterior y anteriores (metatarsianos) se reparten el peso por igual: 40 kg cada uno, de este modo, cada centímetro cuadrado de superficie plantar soporta una fracción proporcional y exacta del total del peso del cuerpo.
  • Cuarto momento: por último, cuando el pie se apoya solamente sobre el arco anterior (arco metatarsiano), como ocurre con el zapato de taco alto de las damas, todo el peso del cuerpo gravita en esta pequeña zona; el arco anterior se encuentra sobrecargado y su resistencia sobrepasada por obesidad, carga del peso, largas estadías de pie, etc., o si su resistencia física está disminuida, como ocurre en la mujer o con la edad avanzada, se inicia el proceso de su aplanamiento, que es progresivo e irreversible, generándose el pie plano anterior.

Como resultados de la pérdida de la correcta armonía entre peso corporal y la posición y mal apoyo del pie, sobreviene una ruptura de la mecánica arquitectónica del pie en todas sus estructuras: hueso, posición de sus articulaciones, tensión de sus cápsulas articulares, ligamentos, facias y aponeurosis plantares, fatiga muscular, deformación de los ejes del pie, de los metatarsianos y dedos, mal apoyo plantar, etc., todo lo cual se traduce en dolor, desgaste articular prematuro (artrosis), contracturas musculares dolorosas y callosidades, todo lo cual constituye la patología ortopédica del pie.

(Fuente: http://escuela.med.puc.cl/ - CHILE)

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martes, 31 de mayo de 2011

Patología ungueal en la infancia - J. Peyrí (SEGUNDA PARTE) Protocolos diagnósticos y terapéuticos en dermatología pediátrica

Patología ungueal (SEGUNDA PARTE)

Autor: J. Peyrí

Protocolos diagnósticos y terapéuticos en dermatología pediátrica

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ENLACE (PRIMERA PARTE):

http://www.facebook.com/notes/podologia-los-pies-sobre-la-tierra/patolog%C3%ADa-ungueal-en-la-infancia-j-peyr%C3%AD-primera-parte-protocolos-diagn%C3%B3sticos-y/10150197501804215

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Uña encarnada

Concepto.

Penetración de la uña, generalmente del pie, en los tejidos blandos adyacentes

como parte del crecimiento y originando inflamación de tejidos blandos y, en ocasiones, infec-

ción bacteriana secundaria y formación de tejido de granulación (Botriomicoma).

Clínica.

Según el mecanismo de formación observaremos diferentes tipos clínicos.

Hay una forma de presentación con hipertrofia del pliegue periungueal medio en ambos dedos

gordos del pie. El pliegue es eritematoso, doloroso y puede extenderse gradualmente hasta

abarcar un tercio de la placa ungueal. Aunque los síntomas pueden acentuarse al caminar el

niño, suelen resolverse espontáneamente sin necesidad de tratamiento.

La uña encarnada distal se localiza, evidentemente, en el borde distal de la la uña y suele

desarrollarse durante el gateo o al inicio de la deambulación, agravándose por el calzado

estrecho y que puede acompañarse de una hipertrofia de los pliegues periungueales laterales.

Generalmente se va controlando con aplicaciones periódicas de cremas de corticoides y/o

antibióticos sin necesidad de intervención quirúrgica, puesto que con la edad va desapareciendo.

El deslineamiento congénito del dedo gordo del pie, respecto al eje de la falange distal corres-

pondiente hace que la lámina se clave en el pliegue lateral periungueal, que se inflama y se

vuelve doloroso. Es causa de hematomas de repetición, distrofia ungueal e infecciones conti-

nuas, tanto dermatofíticas como por pseudomonas. Aunque puede haber resolución espontá-

nea, mi experiencia personal es la de un proceso que suele causar muchas molestias a los niños

y que una cirugía a tiempo puede evitar muchos problemas.

Distrofia ungueal canaliforme

Es una estría que recorre longitudinalmente la uña, pudiendo abarcar el grosor de la uña,

generalmente de los pulgares. La uña acaba hendida en la parte media y de la cual salen unas

crestas curvadas hacia atrás formando una imagen en «pino invertido» (Fig.2).

Acostumbra deberse a traumatismos autoinfligidos como consecuencia de tics que curiosa-

mente los padres no han relacionado con los cambios ungueales

Fig.2. Distrofia media canaliforme en ambos
pulgares por manipulación traumática con
los pulpejos de los respectivos índices.

Distrofia de las veinte uñas

Aunque generalmente se presenta en todas las

uñas, hay casos de afectación parcial. Es una

afectación de la lámina en forma de estriaciones

longitudinales desde el nacimiento y que acostum-

bra a mejorar con la edad. A menudo el proceso

inflamatorio que lo origina es una dermatitis

atópica, liquen plano, psoriasis o alopecia areata.

Ocasionalmente el tratamiento con corticoides

tópicos o intralesionales consiguen mejorías clí-

nicas.

ALTERACIONES CONGÉNITAS DE LAS UÑAS

Los cambios herediarios y congénitos de las uñas

suelen asociarse a hallazgos en otros órganos,

por lo que debemos de apurar la exploración

de piel, diente, huesos y sistema nervioso cen-

tral. Las alteraciones anteriores a la vigésima

semana de gestación son hereditarias o induci-

das por fármacos. Las alteraciones que aparecen posteriormente suelen se debidas a mecanismos

vasculares o mecánicos entre el feto y útero.

Son innumerables los síndromes dermatológicos congénitos en los que participan las uñas, por

eso sólo mencionaremos los más frecuentes y conocidos.

Desviación congénita de las uñas

Es una desviación congénita de las uñas de los dedos de los pies, especialmente del dedo

gordo, debida a un mal alineamiento de la matriz respecto al eje de la falange.

Normalmente se hace visible poco después del nacimiento, durante el segundo o tercer mes de

vida, presentado al inicio una desviación de la uña respecto el eje de la falange, lo que origina

cambios morfológicos en la lámina, que con el tiempo se acaba engrosando y originando una

deformación hacia arriba (coiloniquia). Es frecuente la formación continua de hemorragias en

forma de manchas obscuras amplias o filiformes.

La presencia de paroniquia remeda a la uña encarnada.

Aunque hay autores que describen la mejoría espontánea, en la mitad de los casos las compli-

caciones repetidas con una uña dolorosa obligan a plantearse una intervención quirúrgica con

una trasposición del lecho y matriz ungueal.

...CONTINUARA...


Patología ungueal en la infancia - J. Peyrí (PRIMERA PARTE) Protocolos diagnósticos y terapéuticos en dermatología pediátrica

Patología ungueal

Autor: J. Peyrí

Protocolos diagnósticos y terapéuticos en dermatología pediátrica

Introducción

La uña es una estructura queratinizante con una diferenciación particular, como el pelo, que

presenta en diferentes situaciones una rica semiología , en ocasiones expresión de una infec-

ción o de un alteración concreta como un traumatismo, en otras como una alteración revelan-

do una enfermedad sistémica.

En la infancia la uña presenta muchos cambios que deben de considerarse antes de emitir un

único diagnóstico de micosis como muchos médicos acostumbran a hacer.

Signos ungueales propios de la infancia

La uña al ser delgada y trasparente se incurva por el extremo distal al nacimiento. Es frecuente

la onicosquisis (exfoliación transversal en capas del margen distal de la uña, con decoloración

de esta zona), cambio muy frecuente en uñas de los pies de los niños. Estos cambios y la

presencia de crestas longitudinales de la uña disminuyen con la edad.

La coiloniquia es una inversión en la curvatura de la lámina ungueal que le confiere un aspecto

cóncavo dorsal (cuchara). Es muy frecuente en la infancia, especialmente en el dedo gordo del

pie, aunque se ve en los demás dedos. No suele ser un indicador de deficiencia de hierro y

cistina como en el adulto.

Los capilares tan evidentes en el pliegue ungueal maduran hacia la forma adulta en pocos

meses dependiendo del peso de niño haciéndose imperceptibles.

Las líneas de Beau son depresiones centrales de la lámina que llegan a verse en un 92% de los

niños entre 4 y 14 semanas de vida y que pueden exacerbarse si ha habido sufrimiento fetal

intrauterino.

Un hallazgo ocasional son las lesiones ampollares autoinfligidas, que se ven en el dorso de los

dedos índice y pulgar al nacer, atribuyéndose a la propia succión dentro del útero.

Onicomicosis

Concepto.- Como hemos dicho previamente uno de los tópicos que se han perpetuado sobre la

patología de las uñas es de identificar cualquier cambio ungueal como infección fúngica. La

infección dermatofítica de la uña es rara en niños, especialmente por debajo de los 2 años.

Fig.1. Onicomicosis en su forma clínica blanca superficial.

Diagnóstico.- La forma clínica más frecuente en niños es la blanca superficial (Fig.1), presentado unas láminas

ungueales con una superficie muy blanca (parece pintada) y descamativa, que conllevan una lámina friable.

La presencia de Candida es frecuente en uñas traumatizadas o por inoculación debida al hábito de chuparse el dedo.

Tratamiento.- El uso de tratamientos antifúngicos tópicos como imidazoles, naftifina, ciclopiroxolamina y amorolfina

tienen sus limitaciones, aunque considerando que la forma blanca superficiales la más frecuente en niños, el tratamiento tópico con lacas de ciclopiroxolamina o amorolfina son muy útiles. Por vía sistémica griseofulvina tiene sus limitaciones y se han obtenido buenos resultados con terbinafina a dosis de 62,5 mg al día en un niño de dos años con afectación de los dedos de la mano por Trichophyton rubrum.

Paroniquia crónica

La inflamación crónica del perioniquio (región periungueal) es muy frecuente en niños, presen-

tándose como una reacción inflamatoria, fuertemente congestiva, de la parte proximal del

perioniquio, originando pérdida de la cutícula y alteraciones de la lámina ungueal en forma de

líneas transversales o alteraciones parciales o completas del crecimiento ungueal. Se presenta

localizada en uno o dos dedos.

El frotis puede evidenciar la presencia de bacterias como Streptococcus y Staphylococcus o Candidas.

Aunque frecuentemente se presenta en niños atópicos o con el hábito de chuparse el dedo.

Tratamiento.- La aplicación de esteroides tópicos, en ocasiones asociados a antibióticos, es

suficiente para resolver la mayoría de los casos.

Paroniquia aguda

Concepto.- La inflamación aguda del perioniquio es un proceso generalmente infeccioso que

produce un cuadro de inflamación intensa, tumefacción y dolor del dedo. Esta infección de

tejidos blandos proviene generalmente de pequeños traumatismos o padastros.

Clínica.- La inflamación se desarrolla en una zona periungueal donde aparecen, vesículas,

ampollas o pústulas que conducen frecuentemente a una lesión flemonosa, muy sensible al

tacto y pudiendo acompañarse de una necrosis que origina distrofia ungueal.

Una forma clínica especial de infección bacteriana es la dactilitis ampollosa, con amplias am-

pollas sobre el pulpejo del dedo y afectando áreas periungueales.

En ocasiones una vesiculación periungueal puede ser producida por la infección del virus her-

pes simple, habiendo recibido el nombre de panadizo herpético.

Tratamiento.- En los casos más característicos de Staphylococcus o Streptococcus se adminis-

trarán antibióticos penicilasa resistentes orales acompañando a los antimicrobianos tópicos. La

clínica indicará la necesidad de una incisión directa para drenar el contenido purulento, o la

avulsión proximal parcial.

En algunos casos la infección es superficial, únicamente epidérmica y con una clínica superponible

al impétigo, tanto la forma costrosa como la ampollosa. En estos casos los antimicrobianos

tópicos son suficientes.

CONTINUARÁ...

¿Qué es la propiocepción?

¿Qué es la propiocepción?

Esta palabra tan difícil procede del latín: Propius (uno mismo) y Capere(conocimiento); es por ello que podemos decir que la propiocepción es el conocimiento que nosotros tenemos de nosotros mismos, referido a la posición y al movimiento articular. Así, por ejemplo, si nosotros cerramos los ojos y nos preguntamos cómo tenemos nuestro codo derecho, de forma inmediata sabremos responder si está doblado o estirado y si dicha articulación se está moviendo o no; pues bien el responsable de que esta respuesta se dé, y además de forma tan rápida es el buen funcionamiento de nuestro sistema propioceptivo.

El sistema propioceptivo está formado por una serie de receptores que son los encargados de informar al cerebro del estado de nuestros músculos y articulaciones, para que éste a su vez dé una respuesta determinada (de movimiento, de compensación, etc.). Estos receptores (órgano tendinoso de Golgi, huso muscular y receptores articulares) responden al estiramiento o la contracción principalmente aunque también lo hacen a la presión. Igual como los ojos actúan con el sistema de la visión, estos receptores envían la información la al sistema nervioso central, que será el encargado de procesarla y emitir las respuestas apropiadas.

En realidad la propiocepción es definida de forma literaria como el sexto sentido, y como un sentido más lo debemos considerar.

Sin la propiocepción seríamos incapaces de movernos en la oscuridad o de percibir la posición de nuestras extremidades, o de poder mantenernos a la pata coja, o sin ella, cuando estirásemos de forma incontrolada nuestros músculos, éstos no reaccionarían contrayéndose de forma refleja para evitar su desgarro.

Cuando ocurre una lesión en la articulación, por ejemplo un esguince, se lesionan muchas estructuras de nuestro organismo, entre ellas los receptores de los que antes hablábamos, responsables de percibir estas sensaciones. La recuperación de los ligamentos o de la articulación lesionada implica necesariamente el restablecimiento de los receptores que están en ellos.

Este restablecimiento sólo es posible mediante los trabajos de propiocepción. Los trabajos de propiocepción son llevados a cabo habitualmente por los fisioterapeutas, quienes en su práctica diaria realizan multitud de ejercicios encaminados a poner en funcionamiento estos receptores y mejorar con ello la lesión. No obstante es habitual que los fisios enseñen determinados ejercicios de equilibrio, con elásticos, colchonetas, pelotas, y con una serie de tablas diseñados especialmente para ello con el fin de restablecer las cualidades perdidas.

Muchas veces los responsables de los esguinces recidivantes de tobillo y de las lesiones “reincidentes” o “mal curadas” son los mismos propioceptores, por encontrarse en una situación de “lesión” o “desentrenamiento”.

De ahí la importancia de trabajar la propiocepción desde las primeras fases de recuperación de la lesión, solos, o con la ayuda de tu fisioterapeuta

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